Lo dijo el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial.
Torres habló de la herencia que dejó el exgobernador Mariano Arcioni en materia de deuda y en este contexto, resaltó el esfuerzo financiero que está haciendo la gestión para cumplir con todas las obligaciones de deuda.
“Bajamos en total u$s 326 millones, 3.5 masas salariales, el desendeudamiento más grande de la historia de nuestra provincia”, subrayó el gobernador.
Por eso, precisó que “para hablar del futuro y del presente, es muy importante saber de dónde venimos y en qué condiciones nos tocó asumir”.
Recordó que al inicio de la gestión, “un economista muy importante nos advirtió que iba a ser muy difícil desactivar la ‘bomba financiera’ que la gestión anterior nos había dejado, no por el peso de la deuda, sino porque los vencimientos se habían achicado adrede a los dos primeros años de gobierno”.
“A veces la memoria es selectiva, conveniente o cortoplacista, pero estoy seguro de que todos recordamos que en diciembre de 2023 no sabíamos si se iban a poder pagar los aguinaldos: Teníamos, por un lado, los vencimientos del famoso BOCADE, que a diferencia de otros empréstitos, directamente nos retenía las regalías en un fideicomiso en los Estados Unidos, promediando el equivalente a una regalía entera trimestral, cuando las regalías petroleras representan un tercio de los recursos de Chubut”, explicó.
“Por otro lado, estaba el Fondo Fiduciario para el Desarrollo de las Provincias, una deuda indexada a la inflación, en medio de un guarismo inflacionario que inicialmente era de $ 40 mil millones, y que terminó siendo de más de $ 250 mil millones, prácticamente dos masas salariales; y que la Nación, discrecionalmente, apenas asumimos, decidió -de manera confiscatoria- no girarnos la coparticipación”, añadió Torres.
Y recordó uno de los momentos más tensos con la gestión de Javier Milei, a meses de haber asumido la gobernación por la retención indebida de fondos coparticipables que se terminó dirimiendo en la justicia federal y que le dio la razón al Gobierno del Chubut.
“En ese momento estábamos en la Escuela de Biología Marina de Comodoro Rivadavia, celebrando el inicio de clases, cuando nos enteramos que no solo no había llegado la coparticipación, sino que también el BOCADE nos había tomado las regalías, y que teníamos que vivir de un tercio de los ingresos. En ese momento, sin especular, miramos de frente a todos los chubutenses y dimos una batalla que no fue política, sino judicial, donde la Justicia finalmente nos dio la razón. Y los resultados fueron que, a diferencia de otras gestiones donde los sueldos y aguinaldos se pagaban en cuotas, la Provincia nunca dejó de cumplir con sus obligaciones corrientes”, destacó el titular del Ejecutivo.